Varios acontecimientos vuelven a poner sobre la mesa el debate sobre qué poder judicial queremos. Pensemos en lo ocurrido en Tucumán con los policías Mauro Díaz Cáceres y Nicolás Montes de Oca acusados de matar por la espalda a Facundo Ferreira (niño de 12 años). 

Se comprobó en un análisis toxicológico que Montes de Oca había consumido cocaína y marihuana el día del asesinato, la fiscal de la causa ha solicitado la detención de los policías pero 4 veces fue denegada y continuaron en actividad. 

La semana pasada el acusado Montes de Oca fue detenido y pasado a disponibilidad por el robo de una cartera a una mujer. Lo espeluznante es que a los ojos del poder judicial de Tucumán es más grave robar una cartera que dispararle a un menor por la espalda.

No podemos olvidar que Patricia Bullrich ha defendido el accionar de estos policías, sosteniendo su versión del enfrentamiento. Versión de la que jamás se desdijo cuando se comprobó que Facundo no tenía rastros de pólvora en las manos.

EMPEOREMOS propone un poder judicial al servicio de las corporaciones. Sin ir más lejos  el abogado que las ha defendido ahora es el presidente de la corte suprema.

Tendremos que pensar y discutir como democratizamos el único de los tres poderes que no es elegido democráticamente.

 

Reflexiones urgentes
Al gran pueblo argentino ¿Salud?
La mentira de “gobernabilidad” y la necesidad de encontrar unidad en la diferencia.