Llenar de calificativos ofensivos al juez de la causa Gustavo Lleral fue, en muchos de nosotros, la primera reacción cuando nos enteramos que había dado por cerrada la causa de Santiago Maldonado. Pero sabemos que en el terreno de la agresión verbal perdemos y que ahí solo alimentamos el morbo por la violencia que cultiva la televisión.

La situación es obscena: horas antes de hacer público su fallo se comunicó con la madre de Santiago, Stella Peloso, para informarle que cerraría la causa ya que estaba sufriendo presiones para cerrarla. Lo mismo le comunicó a  Sergio Maldonado, hermano de Santiago.

Tenemos una sugerencia para el señor juez: si no puede soportar o tolerar presiones, que renuncie a su cargo.  Porque sino sus fallos estarán siempre viciados de presiones sufridas y así los ciudadanos de a pie quedamos abiertamente expuestos a una “justicia” impartida por jueces presionables.

Podemos darle otra opción al juez: denunciar a quienes lo presionan. Este es un camino para terminar con la presión y así evitar que a otros jueces les ocurra lo mismo.

¿Será que Mauricio Macri quiere una justicia independiente de la oposición, pero dependiente de sus deseos de niño rico?

Es urgente pensar en otro tipo de poder judicial. Queda a las claras que éste es útil solo para un selecto grupo social, mientras que las mayorías ni justicia merecemos.

Según Gustavo Lleral, Santiago falleció por una serie de circunstancias fatídicas; las cuales no tienen vinculación con el ingreso ilegal de gendarmes al predio de la PU LOF y persecución a tiros de los mapuches y de Santiago Maldonado.

No se atrevió a preguntarse (o las presiones no se lo permitieron), cómo es posible que Santiago ingresara por propia voluntad en aguas heladas; por qué cruzar un río helado. En fragmentos del fallo el magistrado plantea “él solo, sin que nadie lo notara, se hundió”.

En una entrevista radial con AM 750 en diciembre del año pasado, Sergio manifestó, "Después, lo de que él no sabía nadar es relativo. Santiago le tenía respeto al agua, pero no era que no sabía nadar. En ese momento el agua estaba baja, podía cruzar. En el rastrillaje donde estuve, incluso se podía caminar. No es profundo y menos en ese momento. Donde apareció el cuerpo en ese momento, la profundidad era muy baja e incluso había ramas"

El magistrado tampoco investigó el celular de Santiago cuando al día siguiente de su desaparición, “alguien” atendió la llamada de su amigo Ariel Garzi.

¿Cómo es posible que un juez reconozca que no puede ejercer su función de juez y que emita un fallo?

El gobierno de EMPEOREMOS nos lleva sin pausa al deterioro de nuestras condiciones de vida, no solo materiales sino también sociales, somos el sapo dentro de la cacerola con agua fría puesta en la hornalla; como la temperatura va subiendo lentamente no lo percibimos hasta que es demasiado tarde.

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