El pasado martes 26 de marzo se llevó a cabo el primer Foro del Barrio de este año en el Club Víctor Hugo, en Wilde, Avellaneda. Este club social, deportivo y cultural que funciona como espacio vecinal hecho por y para los habitantes de Wilde, reabrió sus puertas en 2010. En este espacio, la charla giró en torno a la construcción de Hegemonía y Voluntad General, conceptos desarrollados por Antonio Gramsci

, que brindan una oportunidad para pensar de qué manera una clase social ejerce el dominio político, social, cultural y económico sobre el resto de la sociedad, a tal punto de convertir sus intereses particulares en intereses generales para todo el conjunto nacional.

En esta ocasión, las y los vecinos de Wilde que asisten al club a realizar talleres recreativos, educativos y comunitarios, participaron en un diálogo abierto y orientado por los compañeros del Foro de Pensamiento Crítico. Desde su lugar, como vecinos y ciudadanos, plantearon algunas ideas sobre cómo se forman estas nociones sociales que predominan en la opinión pública. El foro también se preguntó ¿qué es el sentido común?, ¿cómo se expresa la hegemonía y el sentido común?, ¿de qué manera se logra el sometimiento voluntario de una sociedad? Todas estas preguntas fueron dirigidas a replantear aquellas ideas y creencias tomadas como consenso social sobre los ajustes económicos, los migrantes, las relaciones laborales y los subsidios.

“Nosotros tenemos el poder. El pueblo tiene el poder”

A lo largo de la charla, las y los participantes intervinieron para dar sus apreciaciones sobre estas nociones sociales y cómo se construyen en la cotidianidad. La falsa creencia de que los migrantes despojan a los argentinos de sus derechos sociales: salud, educación y empleo, fue analizada y refutada por las y los vecinos que contaron sus propias experiencias de contacto con migrantes y connacionales. Además, agregaron que las empresas se aprovechaban de pagarles mucho menos y explotar a las y los migrantes en suelo argentino. Más aun, ante los ajustes, despidos, alta tasa de desocupación y desnutrición, reducción y aniquilamiento de la salud y educación pública, las y los compañeras/os del barrio llegaron a un acuerdo común: solamente el pueblo tiene el poder para cambiar ese estado de cosas.

El Foro va a Entre Vías

La presentación a cargo de los compañeros del Foro de Pensamiento Crítico se trasladó al Centro de Educación y Formación Cultural y Popular, “Entre Vías”, ubicado al lado de Villa Tranquila, en Avellaneda. El pasado jueves 28, en este espacio de formación, abierto a toda la comunidad, se puso en cuestión la construcción de hegemonía, el poder de coerción, la legitimidad y la voluntad general, trazada y ejecutada desde las altas esferas sociales y extendida a la población argentina, a través de los medios de comunicación, generando un sometimiento voluntario que atenta a los propios intereses de la de las y los trabajadores.

“Muchas leyes son vetadas por el Presidente y si salimos a protestar, nos golpean”

Las y los participantes pertenecen al curso de primaria para adultos que dicta este espacio de formación para aquellas/os que, por distintos factores de índole económico y social, no pudieron asistir a la educación formal. En esta ocasión, el grupo puso en tela de juicio las injusticias sociales y económicas que actualmente rigen al país y de qué manera los medios masivos de comunicación legitiman las decisiones del Ejecutivo: “Crearon una imagen, con la TV, la propaganda, los discursos. Vos creés porque los votaste y seguís creyendo que se va a estabilizar y que las facturas no las vas a pagar, sino hasta noviembre y no lo vas a sentir, pero es mentira, hay un 29% de incremento, claro que lo vas a sentir”, refiriéndose a los recientes aumentos en las tarifas de servicios básicos. Del mismo modo, desmontaron la noción social de que los migrantes no vienen a trabajar. Hablaron desde la proximidad que ellas y ellos han tenido con migrantes paraguayos que trabajan y sacan adelante a su familia.

Las y los asistentes sumaron sus apreciaciones al encuentro y juntas/os hicieron posible una charla amena, franca, crítica y reflexiva sobre los actuales momentos que transita el país.