por Noberto Crovetto

Diamand y Belgrano no fueron para nada contemporáneos. Sin embargo es interesante observar y analizar sus puntos de vista. Hay, sin dudas, una conexión en cuanto al desarrollo de un pensamiento Nuestroamericano.

La historia del pensamiento económico Latinoamericano suele ser desvalorizada notablemente en las Universidades tradicionales. La "colonialidad del poder" (concepto trabajado por el pensador peruano Aníbal Quijano) se advierte claramente en su tendencia conservadora, donde sostiene que el único pensamiento "científico" y por lo tanto "verdadero" es el originado en Europa.

Esta situación lo lleva a Marcelo Diamand a sostener (además de señalar que la problemática de la economía Argentina y Latinoamericana es la consecuencia de un "divorcio" entre las ideas y la realidad) que las dos grandes teorías económicas (la síntesis neoclásica o el Keynesianismo) nacidas de la historia europea, no son adecuadas para la interpretación de las regiones y países cuya historia social-económica es el resultado de la conformación de un sistema colonial.

Diamand da cuenta del carácter político de este "divorcio” y ensaya una explicación a su efecto sobre el conocimiento de nuestras realidades:

“El retraso en el pensamiento respecto de la realidad se debe a que en los países industriales que son los que más influyen en la formación de las teorías económicas , la restricción externa suele ser de carácter pasajero , y por lo tanto suele interpretarse como un mero disturbio de la normalidad económica”.

Y agrega:

“Hay que tomar en cuenta que las doctrinas económicas son importantes armas de lucha para el poder económico. Las ideas también reflejan los INTERESES DE LOS GRUPOS DOMINANTES, de los países en los que han sido creadas. Dado que nosotros, a través de las Universidades y de los libros de texto, importamos teorías e ideas, frecuentemente les damos prestigio y status a aquellas que los grandes países industriales han generado a través de años como defensa de sus intereses y, muchas veces, en desmedro de los nuestros"

Ahora bien, veamos algunos pensamientos de Manuel Belgrano. “La Historia Oficial”, nos ha hecho creer y pensar que lo más importante que hizo fue crear la bandera.

Belgrano fue mucho más que eso: fue una persona incómoda para el poder de turno, que profundizó y trabajó en la búsqueda de una interpretación de la realidad Americana.

En su memoria de la expedición al Paraguay señala:

"Solo puedo disculparlo la ignorancia y la barbarie en la que vivían aquellos provincianos, y las ideas que le habían hecho concebir los europeos en contra de nosotros. Confieso que no quisiera traer a la memoria unos hechos que degradan al hombre americano. ¿Por que habían de hacer eso descendientes de los bárbaros españoles conquistadores?"

Las teorías innovadoras de Belgrano parten de la consideración de las propias necesidades y requerimientos independientes de la sujeción colonial y no tan sólo como conflicto interno. La libertad para Belgrano tiene que sostener el proyecto anticolonial, es decir, la independencia.

En sus palabras: “la importación de mercancías que impiden el consumo de las del país o perjudican al progreso de sus manufacturas , las lleva tras de sí necesariamente a la ruina de una Nación”. Complementariamente en otro de sus trabajos señala: “Mi ánimo se abatió y conocí que nada se haría en favor de las Provincias, por unos hombres que por sus intereses particulares posponían el común”.

Si para Adam Smith el egoísmo individual y su libertad era la mano invisible que ordenaba la sociedad y la riqueza de las Naciones, para Belgrano claramente no. Es necesario armonizar políticamente el BIEN COMÚN con los INTERESES INDIVIDUALES. De aquí que sea imprescindible una lectura anti-colonial del pensamiento de Belgrano a fin de sostener históricamente el pensamiento propio Latinoamericano.

Manuel Belgrano, y Marcelo Diamand también han coincidido en el día de su partida de este mundo: ambos dijeron adiós un 20 de Junio.