En el neoliberalismo no hay que perder el tiempo, hay que entregarlo al juego infinito de la acumulación de dinero.

Las fauces del neoliberalismo se alimentan de nuestro tiempo, de nuestro cuerpo, de nuestros sentimientos y sensaciones.

Conocer para entender, porque entender nos hace libres.

El conocimiento es libertad. Conocer y saber produce placer. Porque se mueve el mundo y porque yo puedo moverme y así poder intervenir en ese mundo.

Para intervenir tengo que tener las herramientas del conocimiento de las causas y eso implica transformarnos en sujetos activos. Junto a Adriana Zambrini abordaremos estos conceptos y otros mas, para tratar de entender el juego que nos imponen desde el poder.