En el marco del taller de Historia coordinado por Carina Murua y Mireya Dávila Brito se llevó adelante la ceremonia de celebración, entrega de ofrendas y agradecimientos a La Pachamama. El ritual tuvo lugar en el predio de la UTN-Avellaneda y la encargada de llevarlo adelante fue la compañera Norma Méndez, quien auspició de guía para quienes participaban de la ceremonia por primera vez.

Para los quechuas, Madre tierra, deidad máxima de los cerros peruanos, bolivianos, y del noroeste Argentino. Pacha es tierra mientras que Mama es madre. La tierra es Pachamama en toda la región andina, y en la mayoría de los pueblos indígenas de América es venerada como Madre Naturaleza.

El foro es un espacio de permanente intercambio y producción de ideas. En esta ocasión la historiadora venezolana Mireya Dávila Brito recuperando la experiencia en tres países de Nuestra America (Uruguay, Ecuador y Venezuela) nos comparte una posible perspectiva histórica para pensar el proceso de construcción y conquista de derechos civiles y políticos de las mujeres en América Latina.

Bajo el título “La organización y las luchas sociales en Nuestra América, desde fines del siglo XIX a mediados del siglo XX en clave de género” se llevó adelante un nuevo encuentro del Foro de Pensamiento Crítico.

En esta ocasión las docentes Carina Murua y Mirella Dávila Brito realizaron un recorrido histórico alrededor de lo que se conoce como la “primera oleada feminista en América Latina”, ligada, fundamentalmente a la ampliación de derechos civiles y a la conquista del sufragio por parte de las mujeres.

El ecofeminismo es una corriente de pensamiento feminista y ecologista que apuesta por la preservación de la especie humana y de todos los seres vivos que habitan nuestro planeta. Las/os ecofeministas proponen formas alternativas de la producción para salvaguardar la vida y proporcionar equidad en el plano económico y social. Discuten fuertemente las maneras en que el capitalismo se apropia de la actividad humana y de los recursos naturales, obteniendo sus ganancias a partir de la destrucción del medio ambiente y de la explotación y exclusión de millones de personas.

¿Cómo salir de la disputa dialéctica a la que nos pretender someter día a día los sectores dominantes? ¿Cómo construir nuevos territorios desde los cuales pensar otros mundos posibles? ¿Cómo tejer nuevos mapas afectivos que nos permitan percibir otras formas de vincularnos: más amorosas, más libertarias, menos totalitarias? ¿Con qué fuerzas y con qué sensibilidades hacer alianzas para encarar los grandes desafíos que nos esperan?