Después de la segunda guerra europea se dio origen a la guerra fría y desde las usinas mediáticas tildaban de comunismo todo intento de lucha por derechos sociales y laborales, como así también la defensa de los adquiridos. Ahora como estamos en un nuevo siglo y el muro se cayó hace tiempo, el comunismo ya no asusta, pero en éste perverso juego de crear enemigos apareció un pariente:

Usted me preguntará que tienen que ver los haberes jubilatorios con el dólar y el FMI. Le recuerdo que para recibir el tan esperado salvavida de plomo del Fondo deberemos hacer los deberes, lo que significa ajuste. Y como siempre se ajusta en el mismo lugar: los jubilados, las pensiones, los despidos de empleados y el salario de los maestros para bajar el gasto, los insumos en los hospitales. Hay que bajar “el gasto” (el famoso deja vu)

Seru Giran nos canta (cuando nos regalamos escuchar “Canción de Alicia en el país”) “Los inocentes son los culpables dice su señoría”.

Charly García escribió estos versos allá por 1980 y nada más actual si pensamos en Santiago Maldonado. El nuevo juez de la causa Gustavo LLeral, ordenó destruir las grabaciones realizadas sobre la familia Maldonado y testigos de la causa, ordenadas por el juez apartado Guido Otranto. El magistrado a cargo de la causa firmó la resolución que dispone declarar la nulidad de las escuchas realizadas en el marco de la investigación.

La globalización abre con prepotencia e indiferencia los territorios, se apodera de los beneficios de la tierra y la energía. El mercado, una suerte de abstracción pero con un peso económico-político concreto y real, no tiene identidad geográfica ni histórica.